Imagínate que sales de tu casa temprano y en la esquina, en lugar del autobús que te lleva al trabajo, que debe medir no más de 2 1/2 metros de altura, encuentras un ser de hasta 4 metros y medio, con impresionantes colmillos de 3 m. Pues si tu suerte hubiese
sido el nacer hace 10,800 años, ten por seguro que autobuses no habría pero el gigante de 4 1/2 metros te lo toparías constantemente.
Pero ahora imaginemos a estos colosales animales prehistóricos caminando por nuestra avenida principal o en alguna comunidad, rebasando en altura a cualquier autobús, pues bien algunos restos han sido encontrado en nuestro Tepeji del Río.
    Esta polémica inicia por que existen algunas piezas en poder de habitantes de Melchor Ocampo “El Salto”, algunas otras se exhiben en el pequeño museo de nuestra Casa de la Cultura y actualmente de manera extra-oficial un grupo de paleontólogos realizan el rescate de estos fósiles en el área de trabajo de la obra de la macro-planta de tratamiento que se construye entre los limites del Salto y Atotonilco de Tula. Decimos extra-oficialmente por que no existe ningún trabajo serio que se refiera a estos gigantes y sobre todo en nuestro municipio.
    Lo que revista PROPUESTA pudo conocer a través de la investigación es la existencia de algunas piezas que poseen habitantes de Melchor Ocampo “El Salto”, una de estas personas quien nos pido el anonimato nos permitió fotografiar lo que es un molar, y decimos que es esta parte del animal pues coincide con fotografías de estas piezas encontradas por arqueólogos y que son exhibidas en museos como el del Instituto del Geología del la UNAM, Museo Prehistórico de Tepexpan, Museo de Paleontología de Guadalajara y el Museo de Antropología.
    Este molar según nos informa el entrevistado fue encontrado en el tiempo de las viejas excavaciones de las famosas “Lumbreras”, es decir el primer emisor que viene del Valle de México y que trae las aguas residuales al Valle del mezquital, y que atraviesan el Salto. Pudiéramos decir que es coincidencia por que actualmente un grupo de paleontólogos trabajan en el rescate de piezas de Mamut que se han encontrado en los actuales trabajos del emisor oriente que de igual forma se construye en Melchor Ocampo; sin embargo no lo es tanto ya que estos restos fósiles han salido a la luz del día gracias a la fortuna de que las grandes excavaciones en esta zona de años a tras y la que se realiza ahora son las mayores que se han hecho en Tepeji, es decir las excavaciones han llegado a cortezas de la tierra de esta localidad que miles de años atrás fueron el suelo y la cubierta de la vegetación prehistórica que existieron en esta región.

    Nuestra hipótesis se refuerza ya que existen algunas piezas fósiles de un colmillo o “defensa” y de un molar que se exhiben en la Casa de la Cultura de Tepeji que de igual forma dice la inscripción fueron encontradas en “El Salto Melchor Ocampo”
Desafortunadamente como dijimos, no existe información oficial al respecto y es que al tratar de obtener datos de los trabajos realizados en Tepeji, el Instituto de Antropología e Historia a través de su aérea de prensa nos preciso que por normatividad no se puede comentar del proyecto de rescate, que habrá que esperar a su conclusión la cual podría tardar hasta un año. Presumimos que quiza la poderosa empresa CARSO del hombre más ricos del mundo Carlos Eslim podría verse afcetada si se restrazan los trabajos de la planta de tratamiento, solo por rescatar segun su posible visión: algunos viejos huesos.
    Y nuestra eterna queja es que de Tepeji se han extraído desde años atrás valiosos vestigios arqueológicos y paleontológicos que se han llevado y almacenado en las bodegas del INAH, sin que a la fecha los tepejanos sepamos que existen, y que podrían enriquecer el conocimiento de nuestro pasado. De esta manera ni las autoridades de fuera y las que dirigen nuestro municipio se han interesado por el tema de nuestros pasado que de igual forma podría ser parte de un proyecto cultural y turístico.
    Bien siguiendo el tema de estos Mamuts, los historiadores coinciden en señalar que diferentes variedades de estos gigantes animales parecidos al elefante cruzaron de Europa hacia América por el estrecho de Berring hace casi 25 millones de años. En el caso de México algunas variedades de estos enormes mastodontes habitaron nuestro país, como lo fue el caso de El Mammuthus columbi que alcanzaba hasta 4 1/2 metros de altura, pesaba cuatro toneladas, en el caso de hembras, y seis en el caso de machos. Las defensas eran muy grandes y curvas, las más extensas de los tres proboscidios en México llegaban a medir hasta 3 ½ metros.
    Los restos de estos Mamuts que se han encontrado en algunos estados incluyendo el Distrito Federal y Estado de México datan de una antigüedad de entre 10 mil y doce mil años. En algunos artículos
publicados se hace referencia de que el agresivo cambio climático poco a poco fue acabando con esta especie.
    Lo que se ha señalado también es que el Valle de México en aquellos tiempos era un lugar
privilegiado por el alimento y el clima benévolo para la existencia de los pocos ejemplares que aun existían, y esto se prueba por los innumerables hallazgos encontrados en esta región.
    Lo anterior fortalece la idea de que nuestro municipio compartía en vecindad parte del clima, que aquí en Tepeji eran exuberantes los matorrales y pastos altos para estos Mamuts, lo que permitió que por toda esta zona donde hoy vivimos, estos prehistóricos animales hayan existido.
        Los científicos en América no han logrado saber aun si hubo relación entre el hombre prehistórico y estos gigantes, existen varias teorías y polémicas, lo que es cierto es que en Tepeji y su suelo se encuentran innumerables secretos
    Por nuestra parte esperamos que este artículo motive a nuestros jóvenes para pugnar por el respeto a nuestra riqueza histórica, y que las instituciones sean obligadas a investigar e informar de lo que serviría para un proyecto cultural y turístico, pero lo más importante: el conocimiento de nuestro devenir.
Restos de Mamuts encontrados en el  estado de México
Así eran estos gigantes que habitaron el Valle de México y ahora hay vestigios de que estuvieron en nuestro municipio.
El esqueleto de un Mamut nos da la
idea de su tamaño y construcción
Restos de un molar de Mamut,
y de lo que parece un colmillo
o defensa, las cuales se
exhiben en el museo de la Casa
de la Cultura de Tepeji